sábado, 18 de diciembre de 2010

Oda a mi teclado

Su silueta es color noche,
sus signos plasmados; blancos.
Se jacta de su longevidad,
pobre iluso engreído.
Es rebelde.
El idioma de Cervantes
es su lenguaje.

Es a un mismo tiempo emisor,
receptor,
código,
mensaje,
canal,
referente
y situación.

 Supo adecuarse al lugar
que siempre arde,
al tiempo que no perdona,
a las circunstancias que puntearon,
puntean y  puntearán los segundos,
minutos, horas, años
y eternidades inciertas.

Tiene a lo largo de su planicie
el poder monumental.
Puede ser la Mano de Midas,
la Excalibur o Joyosa,
el Mjolnir de Thor,
Caja de Pandora
o Arca de la Alianza.

Es mentiroso con los demás,
se camufla
con traje de banalidad,
como si fuera uno más,
juega, se burla,
Engaña al inocente mortal ajeno
que sus dedos posa.

Algún día perecerá,
por el paso de los inviernos,
por un relámpago,
o se fragmentará por un arrebato,
quizás de magia,
talvez de ira 
o en último caso; locura.

Por ahora ahí permanece,
con sus 108 huesos.
Conocedor del invisible lazo
que lo une a mí
y a cada una
de las oscura creaciones
a las que vamos dando origen.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Frase para nada célebre N° 2


"A no equivocarse. Lejos de un apego emocional o de cualquier afrenta directa contra el sexo en cuestión; es justo reconocer la grandeza del idioma que usamos. Sobre todo de su puntería en algunos casos.
No es casualidad que "fémina" e "infame" se escriban con las mismas seis letras.

Andrés Canseco.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Algunas divagaciones nocturnas


Dos, tres, cuatro o quizás cinco cosas tengo para recordar hoy...

Una de ellas es el recalcitrante comportamiento de un mortal. Ese baño diario de obstinación, el empecinamiento en el absurdo, el reposo aletargado en la terquedad.

Otra; la estoica resistencia acumulada en cada una de las fracciones de mi calendario, ese calendario que se burla desde la pared, que se jacta de ir adelgazando y transformarse en  un compilado prístino de historias, y dejarme a mí contra la tempestad. Y no es por obra divina, ni siquiera por un oscuro pacto sellado junto a Mefistófeles, que me haya convertido en piedra ni mucho menos. Es simplemente que con los boletos de idas y vueltas uno aprende, entiende, y hasta a veces casi nocivamente se acostumbra... a darse cuenta de que con el tiempo duelen menos las realidades injustas, las verdades infames y las mentiras, cada vez golpean menos fuerte,  mucho menos fuerte inclusive si es que tienen de remitente la misma dirección.

La siguiente son dos luces que observo ya muy lejanas, alicaídas,  gastadas, que producen un corte, que se prenden y apagan sin control de la voluntad, pero que todavía puedo sentir sobre mis pasos.

La otra es un sonido, que es extraño, que trasciende tiempo y distancia y en cuyo contenido abunda una sobredosis tóxica de infamia.

Creo que hay otras cosas que me vienen a la mente, entre ellas letras, números y símbolos de lo ya vivido y revivido. No les hago más caso, al menos por un buen tiempo mientras me encuentro sentado frente a la ventana... no lo haré...

lunes, 4 de octubre de 2010

Resplandor en inicio de octubre


Recordé la fascinación por un instante, la alegría de saber que a veces puedo abrir ese cajón medio oscuro del mundo y encontrar aunque sea un poco de humanidad, no hago referencia a la caridad precisamente, me refiero al hecho de saber que en los seres que pueblan este planeta en forma corpórea hay un dejo de luminosidad impregnada en ciertas miradas, en ciertos gestos y, muy ocasionalmente, en palabras. Mi recorrido de más de cuatro lustros por la tercera roca del sistema solar me ha enseñado que no son todos los humanos que tienen esta característica (por lo menos yo no la veo en la totalidad), también me hizo aprender que lejos de toda cursileria, son esas fracciones de segundo, esas centésimas  las que pueden regalar emociones, a veces sana y afortunadamente incomprensibles.

Tiempos confusos a veces nos hacen pensar que algún ser o grupo "monopoliza" este brillo en el vivir, que sin su presencia ya nada es igual, que existe el mencionado resplandor pero nunca en tal cantidad y calidad. Afortunadamente ese extrañísimo, incómodo y burdo eclipse de exclusividad siempre pasa.

jueves, 30 de septiembre de 2010

Botas maniáticas y torturadoras



En el año 1974, el dúo argentino Sui Generis lanzó un disco llamado "Pequeñas anécdotas sobre las instituciones"; en este álbum se censuraron dos canciones, una de ellas fue bautizada "Botas locas". El motivo de dicha censura radicó en el hecho del mensaje anti-militar de la letra, apuntando al abuso, la violencia y la intolerancia que en prácticamente toda institución castrense se vive. Demás está decir que incomodó a más de un político y a muchos uniformados.
Recuerdo este hecho pues a veces tenemos que ver de manera reiterada frente a una pantalla de televisión ciertas escenas que desde hace mucho tiempo se vienen dando en las fuerzas armadas para recién emitir una protesta. Mi convicción liberal se siente escandalizada y no tendrá tranquilidad en el futuro si no me manifiesto sobre estas cuestiones
La difusión de la tortura realizada en el cuartel de Challapata en el departamento de Oruro, consistente en la inmersión de un soldado hasta casi ahogarlo en agua sucia por únicamente haber enojado a su superior, ocupó más de un titular en los medios comunicación, sin embargo reitero que esto no es nuevo, es una pestilente tradición arraigada en las glándulas abusivas de quienes a nombre del "servicio a la patria", descargan su malsano sadismo en otros individuos que por un absurdo legal se encuentran obligados a seguir dicha rutina en los centros militares.
No tengo problemas con los que tengas problemas de sadismo o masoquismo, cada quien puede tener los gustos más exóticos que alcance, sin embargo no tolero que este juego de "superiores e inferiores" sea una obligación para todos los ciudadanos varones para poder ejercer la totalidad de sus derechos ciudadanos. Quien deseé recibir cantidades repulsivas de castigo de parte de personajes nada lúcidos, que lo haga; quien crea que de esa forma crea carácter, que siga en su tozudez; pero que no vengan a mentirnos diciendo que todo eso se hace por el país.
Hace mucho que esta clase de idioteces debería haberse eliminado, sin embargo la cultura boliviana, tan hambrienta de simbolismos y mártires, tan apegada a la patriotería barata, y tan bañada del nacionalismo tan cegador y retrógada, permite y en ocasiones admira las actitudes esclavistas si llegan vestidas de uniforme y con grados. La esclavitud, venga de donde venga, es esclavitud, aun así venga de parte del Estado. No puedo evitar reír y a la vez temblar de espanto al momento de escuchar que esta colectividad se hace llamar la "reserva moral del país". Demás también está mencionar la suprema inutilidad que tiene en Bolivia el ejército para cumplir sus funciones.
Tengo la impresión de que alguno manifestará que se aprenden cosas útiles e importantes en el periodo de servicio militar, seguramente será así, de la misma forma podrían aprenderse en cualquier instituto o centro de formación, donde uno pueda elegir ingresar. La instrucción de disciplina de vida que tanto se pregona, no es más que una falacia chovinista para pretender afirmar que la disciplina no se puede impartir en el hogar, en la escuela o hasta con un magnánimo esfuerzo en la educación superior o en el trabajo.
Siempre cómplices y colaboradores de los militares abusivos han sido los gobiernos que han ido pasando, más notorio es todavía en esta época llena de colectivismos, ¡qué mejor que el  intoxicante patriotismo que se inculca para nublar el pensamiento crítico y acusar al contrario de traición!. Lógicamente a quien en esta coyuntura detenta el poder no le convendría realizar nada ni declarar siquiera en contra de las fuerzas armadas, sino ¿cómo infundirían terror? ¿quién enseñaría las armas en contra de los civiles opositores? (véase caso Pando), y sobre todo ¿quién entrenaría a los paramilitares que se instruyen en el manejo de armamento en los cuarteles fuera de las ciudades?
Espero que esta atrocidad sirva para concientizar finalmente sobre este conjunto de vejaciones que se hacen simplemente por ser una obligación absurda de la ley, que se aprenda de una vez que la libertad individual no puede ser violada, ni siquiera si el abuso y el atropello vienen vestido de camuflado y al coro de "Subordinación y constancia", o el más estúpido aún... "Patria o muerte".

viernes, 17 de septiembre de 2010

Uno corto para el camino

La amabilidad, la caballerosidad y sus ideas afines no deben ser tratadas con ligereza. Cuenta la historia de un ser del que ya ni me acuerdo, que debido a estos principios de cordialidad una mañana incurrió en el intercambio de frases con un mortal que sí recuerdo bien:

X: ¿Qué haces? ¿Vas hacia algún sitio?
Y: Sí, a mi casa.
X: ¿Sí? Sube, te llevo.
Y: ¿De verdad? Pero es lejos.
X: No te preocupes, no importa. Vamos.
Y: Bueno.

Absurdo o no, este simplón diálogo entró en las páginas y kilobytes de la historia.

(Emulando a Esopo y a sus mega conocidas fábulas, sentencio con la moraleja al pie del texto)

"Cuidado con la amabilidad; en algunas circunstancias es irresponsable, a veces se extralimita, no mira por dentro, y no tiene ni la más remota idea sobre métodos para predecir el futuro."

martes, 27 de julio de 2010

Avenida


9:25 pm. El tedio de lunes me arranca el bostezo de desahogo, desde el primer piso a través del corrompido ventanal observo el tráfico; autos que como artrópodos de metal llevan su carga siguiendo rutas marcadas con el blanco gastado de pinturas y de luces tricolores que se alternan en un vano intento por evitar caos.

Algo familiar me rememora los rumbos de este rincón de la ciudad, el viento que por aquí sopla arrastra una evocación gris. Por esa misma vía de los autos me veo a mí mismo un poco menos gastado por el tiempo y el mundo. Desde aquí me diviso. La ventana es pantalla que proyecta  la grabación del pasado. Me veo en esas noches de emoción, de furia urbana que me arrastraba a pensar que el mundo no se equivocaba tanto. También te veo a ti, un poco más difusa, sin tanta claridad, como si mi memoria no quisiera dibujarte con nitidez, o tal vez como una voluntad divina para confundirme.

Recuerdos… ¡Espacios de memoria guardados! Dañados algunos, incandescentes otros, engañosos la mayoría. Casi me pierdo entre ellos; es un banal ruido estruendoso el que me rescata de ahogarme en el río sulfúreo en el que navegan imágenes y sonidos de tiempos diferentes.

Me levanto, sin saber si volveré por estos lares, a cruzar esta avenida, a traspasar las barreras invisibles de estas calles, y perderme en el oscuro sortilegio que a esta ventana sucia controla.

viernes, 25 de junio de 2010

Sniper!

 

Apunta. Con esa mira casi perfecta de un color tan particular, tan inconfundible, tan suya. Desde lo alto de aquel edificio de pasillos de andares gastados. Apunta.

El viento del sur que recorre la ciudad no es para ella un problema, imperturbable es su pulso al momento de acariciar el gatillo. Camuflarse no le hace falta, el ritmo de la vida moderna le permite establecer el punto de disparo sin que la gente lo note. A sólo unas cuadras o a kilómetros, la distancia no es inconveniente. Espera. No es duda, sólo es un dejo de paciencia lo que retrasa la ejecución, esa tan mencionada paciencia que un día me supo absorber. Sabiendo de mi destino busco refugio para confundirme entre la multitud, vano intento por engañar el camino del proyectil.

Y el momento llega; la munición es elegida especialmente, conoce bien cuál bala me causará mayor lesión y tardará en cerrar la herida; puede ser una venenosa frase o un explosivo silencio. Únicamente necesita un disparo. El arma es excesivamente precisa, la domina a la perfección, es practicamente una extensión de ella; es su actitud.

Tira a herir mas no a matar. Celebra su acierto, en alguna lejana ocasión perdida sintió remordimiento, pero hoy no. Acertó, y es que con el pasar de los días aprendió muy bien a darme donde más daño puede causar.

Hasta un próximo impacto... querida francotiradora...

sábado, 5 de junio de 2010

Entre el abuso, la respuesta y la movilización estática.


Se ha cumplido cerca de un mes desde los comicios departamentales y municipales, que de una forma peculiar, mas no muy clara y tampoco esperanzadora, movieron el escenario político nacional. Algunos entusiastas manifestarán a voz en cuello que es un resurgir vigoroso de los opositores regionales, otros alzarán el puño izquierdo y declararán que avanzaron y que tienen el control de un mayor número de gobiernos departamentales, y otros simplemente dirán que sólo quedan intentos desesperados, y que los días de los gobernadores contrarios a Juan Evo Morales Ayma están contados y sobre todo condicionados.

Desde este sitio ejerzo mi derecho legítimo a la duda sobre terceros y a la espera, no tengo interés alguno en buscar réditos, aprobaciones o elogios provenientes de ningún sector en particular, asumo que columnistas que cumplan esa labor sombría existen por montones. Tampoco mi texto es un elixir de ilusión para los sedientos decepcionados.

Para encontrar el sentido a esta coyuntura es necesario reconocer las deficiencias, asumir los fallos, no subestimar al opresor, y sobre todo entender que no hay espacio para suponer que los afanes democráticos estarán presentes en lo venidero. El Movimiento Al Socialismo no desea ni necesita un mínimo de acuerdo para ejecutar sus oscuros y totalitarios planes, lógicamente existirán algunos que pondrán un precio a sus principios, simplemente para allanar el camino hacia el total colapso. 

A pesar de la complicación, sigue siendo necesario que los que todavía nos resignamos a vivir doblegados y perdidos, comprendamos que la respuesta a los atropellos debe ser fuerte y clara, no es a través de la aparición y/o promoción de alguna figura mesiánica regional o nacional de ningún sector; es a través de una respuesta firme emergente de todos los individuos que se sientan perseguidos, amedrentados y atropellados en sus derechos. Pero previo a este accionar se debe pasar por un complejo y quizás moroso proceso de creación de conciencia ciudadana en una nueva dimensión sobre sus derechos y libertades que trasciendan más allá de la autonomía. 

Estoy casi seguro de que ciertas personas esgrimirán los argumentos de que no es tiempo para esta labor, que lo que se necesita son acciones, que "el pueblo" no quiere eso, que así no funcionan las cosas, que la teoría y los teóricos no sirven; y no se habrán dado cuenta precisamente de que la falta de un verdadero contenido, la ausencia de un real y profundo apego conciente a un sistema democrático y que el no tener una básica formación fundamentada sobre las atrocidades que estamos viviendo, es en gran parte causa del derrumbe de nuestro porvenir en manos de el MAS.

Me reafirmo con este razonamiento sobre esta necesidad que debe ser entendida. De lo contrario, estaremos condenados en nuestros medios al acarreo de personas, al enardecimiento de las masas, a la compra de voluntades y hasta el pago de mercenarios como un último absurdo recurso de la miopía dirigencial. 

Una última petición a quienes con o sin algún cargo o ejercicio de representación ciudadana tengan sed de algo mejor; entender que si no creamos en el ideario un destino alterno al que se quiere imponer desde las alturas, será completamente nocivo sostener que puede construir algo en base una eventual, populista y demagoga movilización sin sentido que no nos haga avanzar hacia ninguna parte.

lunes, 19 de abril de 2010

Desde el singular punto


Escribo frente a una gigante hoguera, desde el sitio en que las brasas acaban con las banalidades y con la creciente insensatez de la sociedad; mas no desde el infierno.

Desde el ardor, desde la calor que evapora las penas y las viejas memorias que hasta hace poco aún dolían; mas no desde el volcán.

Doy luz a las líneas desde el lugar donde las esperanzas y los sueños de días mejores se derraman como lluvia de abril, pero no desde el cielo.

Marco y trazo desde el paraje en que las arenas del tiempo sepultan imagenes y sonidos de un ayer de color confusión; pero no es desde el desierto.

Compongo sentado en la gelidez que inmoviliza los impulsos repletos de torpeza; publico desde el frío, mas no desde el témpano que olvidado en el rincón remoto del polo está.

Me manifiesto situado en el terreno en que  hay cazadores al acecho y presas resignadas, hay peligro y descontrol, pero no es desde la selva.

Redacto en la zona donde se ahogan cada vez un poco más los gritos y las interrogantes sin solución; desde lo profundo, pero no es desde el fondo del mar.

Voy creando, ubicado en el límite, arriesgando un paso en falso, divisando la posible caída; mas no es desde el borde del abismo.

Infierno, volcán, cielo, desierto, polo, selva, mar, abismo... 

Desde todos y desde ningún lugar me expreso, construyendo y a la vez devastando; simplemente... desde el centro de mi propia existencia.

jueves, 4 de marzo de 2010

No te dije que te calles


No te dije que te calles, y si en algún arrebato lo hiciera, no debes hacer caso de tal deseo. No te pedí que aminores tus frases, tampoco te pedí que las acompañes con una dosis de tonta autosuficiencia, para que te las guardes en el vano aislamiento de tu habitación. Tampoco recuerdo haber compuesto una oda para tu silencio sepulcral, ni haber manifestado una predilección por realizar monólogos en tu presencia, no, no recuerdo.

Pasa que tu rechazo a expresarme tus ideas importantes, viene dejando cráteres en el espacio que nos conecta. Bajo los absurdos de "en este momento no", o "yo me entiendo", y otros más genuinos pero menos geniales, has puesto en un alto sitio de la mala costumbre a tu inexpresividad, contra la que hoy disparo.

Hace tiempo aprendí que las palabras pueden lastimar, pero tu silencio, lejos de ser beneficioso, tambien puede ser hiriente y perjudicial. Se convierte en un atentado más contra la ya desgastada paciencia.

No alargaré más el suplicio de escribir sobre tu autoinfringido amordazamiento, únicamente esperaré que tu voz rompa tu propia coraza de innecesario egoismo, esperando que dejes de ahorrar tus palabras en la innecesaria cuenta corriente de tu conformismo.

miércoles, 10 de febrero de 2010

El túnel


Entro a un túnel, con la oscuridad que me recuerda cuánto extraño esa luz que desprendes. Paso, sigo avanzando, casi sin distinguir el rumbo. Hay sonidos, también voces que débilmente me hablan, ignoro a la mayoría. Continúo avanzando, tropiezo, me levanto, avanzo de nuevo. Siento ojos que disparan sus miradas sobre mí,  (ninguno de esos ojos son los tuyos) algunas son confortantes pero tímidas; también hay de las otras, inquisidoras, falsas, con ganas de inquietarme. 

Dudo, pero prosigo. El camino cambia, ahora es una subida, cada vez más pronunciada, falta el aire, extraño la cercanía de tu aliento. No hay aún señales del final de este recorrido. Resbalo una vez más el terreno está húmedo, casualmente empiezo a oír mucho llanto de algunos, les hablo, pero no responden, simplemente lloran, es una de las partes más lúgubres, un desgarrador grito termina rompiendo ese minuto, apuro el paso. Ahora penumbra total.  Echo de menos tu mano que me guíe.

Choco con una puerta, al parecer, es firme, con dificultad encuentro la perilla, la abro, esperando que detrás de ella se acabe este extraño trayecto, pero no, aún no, debo avanzar más. Es este tramo no hay ya lamentos ni miradas de terceros, estoy solo, me pesa el andar, pero no puedo descansar. El caminar se hace complicado, pero hay una antorcha en el muro que intenta mitigar mi desesperanza, la recojo, sirve de algo. Avanzo. Pierdo el sentido de la hora, quizás ya hasta de los días. 

En esta parte, con la luz de la antorcha, veo hay retratos sin rostro y escritos nombres en las paredes, algunos se me hacen extrañamente conocidos. Grito, el eco rebota acompañado de un viento frío que congela mi cuerpo para llegar a mi alma, en este momento extraño tu calor.

Sigo andando casi sin pensar. ¿Podrá ser? Es el destello al terminar, se agranda a cada paso, a estas alturas ya no se si voy hacia él, o el destello viene hacia mí. Suena la canción desconocida. ¡Sí, es el final!. Sólo unos pasos más, respiro, sobrevivo.

Termino estas líneas, sin saber si al final del túnel estás tú, o alguien más, o sencillamente nadie.

Andrés Canseco.

miércoles, 20 de enero de 2010

Sobre los vientos de abril

"Las opciones políticas no deben ser un mero pobre reflejo de lo que somos como sociedad, sino una muestra de aquello que anhelamos ser."

Para nadie es sorpresa que luego de los desastrosos resultados electorales de Diciembre, el futuro del país es sombrío. Para los individuos en cuyas cabezas abunda la fantasía; dejo la ilusión de que los miembros, seguidores y funcionarios del Movimiento Al Socialismo, vayan a detener su frenesí destructivo, o que súbitamente tengan siquiera la delicadeza democrática de buscar acuerdos.

La amplia mayoría obtenida, por abismal que fuera, no permite, de ningún modo, servir de aval para atropellar los derechos de quienes no comulgamos con el nefasto régimen. Cedo en este momento ante la tentación de recordar las palabras de Ayn Rand: "Los derechos del individuo no están sujetos a votación pública, una mayoría no tiene el derecho de eliminar por votación los derechos de una minoría"

Ante lo poco esperanzador del panorama, debemos retornar a los caudales de nuestra memoria para evocar épocas de victoria en que la verdadera oposición emergía dignamente de las regiones. Como ciudadano activo en la democracia, y sobre todo como libre pensador, me encuentro en el pleno derecho de traer al recuerdo y cuestionar aquellas acciones opositoras que no estuvieron a la altura de las circunstancias acarreadas por el terrible enemigo llamado “Socialismo del Siglo XXI”.

El no aprender de los errores, siguiendo ciegamente sin cuestionar, y no teniendo un pensamiento verdaderamente crítico, sin duda representaría para nosotros la atroz continuidad de dos de los peores males de nuestra sociedad: el caudillismo y el conformismo. No es cuestionable que el gran rival es el MAS, pero ese argumento es sencillamente insuficiente para rediseñar nuestros destinos. Debemos mirar al pasado, tanto cercano como lejano, para poder desterrar todo aquello que ha vuelto obsecuentes, poco creativos y hasta desleales a algunos “líderes” encargados de enfrentar al detestable puño izquierdo que manda desde las alturas. 

Y es que muchos han caído en el error, de pensar que los partidos políticos, frentes, alianzas y agrupaciones, van bien encaminados siguiendo la desgastada cultura política criolla. Con sus males, estas opciones políticas no deben ser un mero pobre reflejo de lo que somos como sociedad, sino una muestra de aquello que anhelamos ser.  Vencer y convencer de otra forma, aún es posible, complicado, pero posible; no con simples estribillos de hinchada futbolera en campañas, ni con verbenas tóxicas, ni con fuego cruzado de demagogia entre candidatos, mucho menos con la miopía (y en algunos casos, ceguera) de actores políticos desgastados. La verdadera respuesta se encuentra de otra manera.

Vaticinar con precisión lo que ocurrirá en abril demanda gran complejidad, pero está por demás claro que cada ciudadano que se precie de ser opositor, debe estar preparado para soportar duras arremetidas por parte de quienes trágicamente ostentan el Poder nacional. El margen para los errores y  actuaciones tímidas de nuestra dirigencia ya es mínimo. De lograr mantener el control de un Poder regional, aquellos responsables deberán poner a prueba su capacidad, valor, moral y su idoneidad (si es que los tienen genuinamente).

Para cerrar estas líneas, sólo quiero expresar mi deseo para que los vientos de abril no vengan cargados de más desazón para nuestros libres y por demás alicaídos espíritus.
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