viernes, 4 de julio de 2008

Ese minúsculo instante enorme para respirar


"Ahora me parece que hubiera vivido un caudal de siglos por viejos caminos"
(Silvio Rodríguez)








Y así pasó junio, un junio más que se guardará en las pasadas y amarillentas páginas de los meses ya gastados de la vida.

Entre caos interior y exterior nos deja Junio con sus días como agujas, cada uno tan liviano como roca, tan pesado como pluma, tan frío como escarcha y casí, casí tan loco como el autor de estas líneas.

El viejo sendero de este mes queda demarcado, lejos de aquellos perdidos y ya por demás recorridos callejones de mi mente por los que algún día anduvieron las vivencias y locuras.

Los viejos y nuevos pesares irán mermando hasta convertirse en sólo recuerdos de una memoria que empieza a fallar, que empieza a olvidar (a fallar intencionalmente, que deja de recordar porque ya no quiere hacerlo)

Escapando del soñar, soñando escapar... de un pasado que se mezcla con futuro y que se convierte en nomás que una encrucijada loca que extrañamente se me hace un poco familiar.

Así pasó Junio...

Entre calles y avenidas, por plazas y parques, entre bocinas y luces, entre lugares perdidos desconocidos pude volar sólo buscando un refulgor que atraiga un poco de libertad.

Y que estas palabras no confundan a quien las lee, pues no es ni tristeza ni desperanza lo que corre a través de estas lineas, es un poco de nostalgia quizá, de esa nostalgia que suele acompañar mi café en las frías mañanas de invierno y que me da ese minúsculo instante enorme para respirar.

Solamente es eso... nada más.


Andrés Canseco G.

jueves, 28 de febrero de 2008

Una paciente muy muy delicada (Realidad Nacional)


En una de mis misteriosas andanzas y variados recorridos, al pasar por una Clínica bastante peculiar escuche:

"Doctor!!! Doctor!!!... la paciente está sumamente mal; desde enero del 2006 ha venido empeorando, está con fiebre, por los caldeados ánimos de la población, tiene hemorragia pues las heridas de los muertos aún no cierran y siguen sangrando, sigue intoxicada por las desconsideradas y salvajes gasificaciones ocurridas en Sucre, tiene los tímpanos lastimados por los recientes dinamitazos de los "sectores sociales" en el frontis del Congreso en la ciudad de La Paz, tiene los pies lastimados porque ahora camina en exceso pues no encuentra una sola gota de diesel, corre riesgo de sufrir infecciones de todo tipo por las inundaciones ocurridas y que no son atendidas porque se anteponen intereses políticos, tiene jaqueca (que no se le pasará con una simple aspirina) porque ha escuchado de nuevo las peculiares y algo siniestras declaraciones de algunos ministros y del Vicepresindente, tiene las arterias obstruidas porque de nuevo algunos sectores han organizado bloqueos y cercos a algunas ciudades.

Y psicológicamente está también sufriendo, sufre de desvelo extremo por el sonido de los aterrizajes nocturnos de aviones desconocidos extranjeros, sufre de paranoia ya que se enteró de que hay espionaje a gran escala, patrocinado por el Servicio de Inteligencia, se siente traicionada porque la corrupción estatal sigue creciendo, tiene un complejo de sumisión porque un personaje caribeño al que le gusta vestir de rojo quiere ordenarle qué es lo que va a hacer y lo que no va a hacer, tiene temores y traumas porque sus propios hijos la han maltratado, sus pesadillas la atormentan, y lo peor es que algunas de ellas ya se han hecho realidad en este último periodo, tiene una depresión incurable porque a la edad de casi 183 años se siente más frágil que nunca, y además doctor; no creo que pueda pagarnos porque su situación económica está cada día peor."

El galeno respondió de forma inmediata - Es crítica su situación, de pronóstico reservado, llame a los "amigos" de la paciente y traiga todo lo necesario para atenderla enfermera... y por favor, traiga de una vez el resucitador, haremos lo posible por esta noble señora llamada
BOLIVIA.


ANDRES CANSECO G.

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